NI NO NI NO NI NO
No se puede embaucar a la naturaleza
"A Dios rogando y con el mazo dando"
[Típico de los mea pilas]
1. PERVERSION SEXUAL [POR INTENSIDAD Y FIJACION]
En psicología y sexología actuales, cuando se habla de perversión (término hoy menos usado clínicamente), suele referirse a:
Una atracción sexual atípica o muy intensa
Que puede estar centrada en un objeto, situación o dinámica concreta
No implica necesariamente daño, ni deseo de dañar, ni pérdida de contacto con la realidad
Claves:
La excitación es el eje central.
Puede ser consensuada o no (ahí está la línea ética y legal).
No necesita poder ni humillación del otro para existir.
No suele implicar proyección de culpa.
👉 Ejemplo: una fijación sexual intensa que, aun siendo rara, no busca destruir al otro ni justificar el propio malestar.
2.PERVERSION SEXUAL INSANA BADADA EN EL PODER Y EL DAÑO.
El núcleo no es el deseo sexual, sino el control, la dominación y el daño.
El placer no procede de la atracción, sino de:
humillar
someter
destruir simbólicamente al otro
El sexo es instrumental, no central.
Este tipo de patrón suele estar ligado a:
Rasgos narcisistas, sádicos o psicopáticos
Incapacidad para asumir la propia fragilidad
Necesidad de sentirse superior para no enfrentarse al vacío interno
3. El mecanismo clave: proyección y culpa externa
Hay un ejemplo muy ilustrativo:
culpar a un desconocido de tu propia disfunción eréctil
Eso apunta a un mecanismo clásico de defensa patológica:
🔁 Proyección
El sujeto no tolera su propia limitación o fracaso
Desplaza la culpa hacia un otro externo
Ese otro se convierte en “culpable”, “amenaza” o “enemigo”
En estos casos:
La agresión no nace del deseo, sino del odio a la propia debilidad
El daño al otro sirve para anestesiar la vergüenza
El poder sustituye a la identidad
Diferencia esencial, en una frase
Perversión sexual → fijacion e intesidad del objeto del deseo
Orientación insana basada en poder → desviación del yo, con el otro como chivo expiatorio
La primera puede existir sin crueldad.
La segunda necesita crueldad para sostenerse.